“Relato de un triunfo compartido: experiencia como Venue Manager en Santiago 2023”
Por Javiera Villalobos Montaner, Venue Manager Sede Estadio Español.
Todo comenzó en diciembre de 2022, cuando me integré al equipo de los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos Santiago 2023 como Venue Manager del Estadio Español, sede del Básquetbol 3×3 y la Pelota Vasca. Desde el inicio, supe que el éxito dependería de una planificación meticulosa, conocimiento técnico y trabajo en equipo.
Sabía que no podía dejar nada al azar. Para garantizar que la sede estuviera preparada, pasé los meses previos a los juegos en el Estadio Español, supervisando cada fase: desde la instalación de estructuras temporales hasta la restauración de las instalaciones tras el evento. Lideré a un equipo de aproximadamente 80 profesionales en el Games Time, el período más crucial, fomentando la idea de que el triunfo no solo pertenecía a los atletas, sino a todos quienes trabajamos para hacer posible el evento.
Mi liderazgo se basó en tres pilares fundamentales: Liderazgo Democrático, asegurando que cada área funcional tuviera voz y voto en la toma de decisiones, lo que fortaleció el trabajo colaborativo y la confianza en el equipo; Liderazgo Emocional, fomentando un ambiente de apoyo en momentos de presión, asegurando que todos se sintieran respaldados y motivados; y Gestión del Conocimiento, estudiando experiencias previas y aspectos técnicos de cada disciplina para aplicar mejores prácticas en la ejecución del evento.
Uno de los momentos más emocionantes fue ver la bandera chilena ondeando mientras premiaban al equipo nacional de Básquetbol 3×3. Fue un instante de emoción indescriptible, un reconocimiento al esfuerzo colectivo y a la entrega de cada miembro del equipo. El éxito de los juegos no solo se definió en el desempeño deportivo, sino en la impecable coordinación y ejecución de cada detalle organizativo.
El Estadio Español jugó un rol clave, no solo como sede, sino como un aliado fundamental en todo el proceso. Desde la gerencia hasta el personal operativo, todos demostraron un compromiso absoluto para que cada aspecto del evento se desarrollara sin contratiempos. La organización de accesos, la seguridad de los atletas y la distribución del público fueron ejecutadas con máxima precisión.
Al recordar esta experiencia, reafirmo que el trabajo en equipo y la preparación rigurosa son esenciales para alcanzar grandes logros. No fue solo una labor organizativa, sino una vivencia enriquecedora que dejó una huella imborrable. Agradezco profundamente a cada persona que formó parte de este proceso, porque sin su dedicación y compromiso, esta historia no habría sido posible.